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II) Primeras precauciones

Ante un pez enfermo lo primero es comprobar que el agua se encuentra en perfectas condiciones (pH, nitritos, amoniaco, temperatura) y si no fuera así hay que restablecer el equilibrio natural del medio. Muchas veces tan solo con esto conseguiremos recuperar a nuestros peces.

No se debe olvidar que los peces son organismos vivos y que también mueren de viejos, ante lo cual lo único que se puede hacer es mejorar su alimentación con algún aporte extra de vitaminas como el vita-life, alimento vivo, o congelado. Vigile especialmente cuando haya traído ejemplares nuevos, máxime si no pudo tenerlos en cuarentena, ya que pueden introducir auténticos patógenos que pueden contagiar al resto de los ejemplares.