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I) Introducción

Cuando el agua se mantiene en buenas condiciones, es difícil que los peces enfermen.

Sin embargo, esto puede ocurrir por la llegada de nuevos ejemplares, que introduzcan elementos patógenos, o por circunstancias externas que debiliten a los peces, como un golpe de frío, o la degradación del agua en circunstancias excepcionales.